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de octubre de 2014
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Es mejor ser pobre, pero honrado...

Opinión

24 de septiembre

Por Joaquín Piña y Batllevell, obispo de la Diócesis de Yguazú

“Que Dios nos conceda a todos los misioneros vivir días mejores”.

Hermanos y amigos:

Como les he dicho otras veces, yo estoy un poco “ansioso”, esperando que el Santo Padre me nombre para mi reemplazante, que es la manera práctica y eficaz de que acepte la renuncia que le presente ya hace más de un año. Y yo me voy a poner muy contento y agradecido.

Porque, la verdad de las cosas, es que yo siempre quise ser sacerdote. Nací para esto. Para esto sentí que Dios me llamaba. Para servirle a él y a su pueblo. Y lo que menos me pasó por la cabeza fue esto de ser Obispo. Y menos aún, de ser “convencional” para una Asamblea Constituyente. Y menos para votar una reforma de la Constitución. Y menos para “esta” reforma, que pretende el actual Gobierno, para posibilitar la reelección de un señor Gobernador por un tiempo indefinido. (Aunque ahora lo disimulen)

De todas formas, para tranquilidad de algunos –e intranquilidad de otros (¡!)-, les cuento que, el que el Santo Padre acepte mi renuncia, no significa, en absoluto, que deje de ser Obispo. Solamente que sin tanta preocupación... Y espero, con la Gracia de Dios, seguir trabajando, humildemente, mientras que Él me dé fuerzas.

Lamento que algunos todavía no entienden lo que ya les dije: Que ni soy, ni jamás pienso ser un político. Y que si acepté que me pusieran entre los convencionales, fue solo para ayudar a mi gente, para impedir esta reforma, ya que, como lo entiende toda la gente sensata de la Provincia, sería el final de la democracia, y que algún freno debemos ponerle a estas pretensiones hegemónicas de un Gobierno, que encima pretende perpetuarse.

Yo estoy agradecido a tantísima gente como nos ha manifestado su apoyo, y espero que serán aún más lo que lo harán. Porque la gente no es tonta. Pero, sobre todo, porque pienso que no serán muchos lo que quieran para nuestra querida Provincia, que renunciemos a nuestra dignidad y a nuestra democracia, y nos prestemos a vivir en una dictadura, (como la actual), o en una monarquía, o un Imperio, (estilo “Celeste Imperio”) Y esto, aunque lo hayamos elegido... Todos tenemos derecho a equivocarnos... Pero es bueno rectificar a tiempo, antes de que las cosas se pongan todavía peor.

Y ¡qué pena que da escuchar a la gente que les tienen “dominados”, con aprietes, con amenazas. Incluso a los Intendentes: como te vayas, prepárate porque se cortó el chorro. Se cierra la canilla. Y ¡qué feo que, por este vil dinero, algunos se hagan cómplices de la corrupción!.

Por suerte que no todos son así. Por suerte que cada día son más los que abren los ojos. Los que no se dejan comprar. Los que quieren vivir con dignidad. Que ciertamente es mejor ser pobre, pero honrado, que rico por ser ladrón, o cómplice de los ladrones.

Ya sé que los que no entienden, -ni quieren entender, que es lo peor!-, volverán a decir que el Obispo está haciendo política...

Si defender la verdad, la libertad, el derecho, la dignidad de las personas es política, ¡Enhorabuena! Ojalá que todos hiciéramos política.

Pero si lo que ellos entienden por política es esta lucha partidaria y sucia, muchas veces. Este comercio de compra-venta de personas, de conciencias. De esa política perversa, politiquería... ¡Líbranos, Señor!

Creo que ya les dije que si acepté ser convencional, era sólo y exclusivamente para esta reforma constitucional, pero que jamás aceptaré un cargo público en las elecciones; que, en realidad, son recién el año que viene.

Que Dios nos conceda a todos los misioneros vivir días mejores. ¡Claro que se puede! Por algo decían que el Foro Mundial de Porto Alegre, y lo repetimos nosotros, “¡otro mundo es posible!” Otra Argentina, otra Misiones es posible. Con la ayuda de Dios. “Irá a llegar el nuevo día...” Yo intuyo que ya empieza a amanecer. Se lo pido a Dios y a la Virgen. Que ruegue por nosotros. Un abrazo de su Padre Obispo, que ya dije que, el “convencional constituyente” no deja de ser su Pastor y Padre Obispo, que les quiere mucho. Y será hasta el domingo, si Dios quiere. Su hermano en Cristo.