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de marzo de 2009
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Córdoba, detrás del corte en biodiesel

Agro

11 de septiembre

Estiman que la provincia captará inversiones regionales y plantas para autoconsumo.

Córdoba (La Voz del Interior). Mientras se acentúa la restricción de gasoil y el Gobierno nacional habilita un cupo de importación libre de impuestos de ese combustible, el sector privado avanza en forma decidida hacia la producción en escala de biodiesel. Según los datos que maneja la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, los proyectos de inversión para los próximos cuatro años suman 1.000 millones de dólares.

Eso significa que en 2010 el país contaría con instalaciones capaces de producir 2,9 millones de toneladas de biodiesel, un volumen que excederá la demanda interna y significará un salto enorme respecto de las 60.000 toneladas actuales que se producen.

En medio de esta carrera, en la que participan petroleras, aceiteras, inversores extranjeros, cooperativas y hasta productores agropecuarios, la pregunta es saber cuál es el papel que jugará Córdoba, que por ahora ve pasar de largo a las inversiones más fuertes.

“Tal como está ocurriendo, creo que las grandes plantas van a estar en la zona de Rosario. Córdoba, en cambio, es óptima para inversiones regionales o locales y para la formación de un cluster para administrar los excedentes de ventas con destino a exportación”, opinó Oscar Gentili, de la metalúrgica Imegen y al frente de la comisión provisoria que trabaja para formar una cámara provincial de biocombustibles.

El único proyecto de peso que analiza la posibilidad de radicarse en la provincia es el de Aceitera General Deheza (AGD). La empresa ya adquirió una planta de tecnología alemana con una capacidad de 200 mil toneladas. El plan para instalar la planta en Córdoba encaja con el objetivo de exportar biodiesel a Chile, pero no resistiría la lógica de costos e insumos si el objetivo es la demanda europea.

En ese escenario, Terminal 6 –que administra con Bunge– corre con ventaja. La estación ubicada en Puerto San Martín (Santa Fe) cuenta con la mayor capacidad diaria de molienda en el país (18.000 toneladas) y un importante porcentaje de la materia prima llega por el Paraná.

Para el senador nacional Roberto Urquía, Córdoba no quedará afuera del núcleo del negocio. “Cuando se sancionó la ley de promoción de biocombustibles le introducimos un cupo de incentivos regionales pensando que la provincia, con ese factor, será foco de inversiones”, afirmó.

En carrera

Tal como ocurrió con la estrategia de expansión y radicación del complejo oleaginoso, los desembolsos más fuertes apuntan a la zona portuaria del Gran Rosario, donde se concentra uno de los polos de molienda más importantes del mundo. Las propias aceiteras aprovecharán esa sinergia para producir biodiesel en gran escala con destino de exportación.

Vicentín destina 40 millones de dólares para levantar un complejo en la zona de San Lorenzo, donde también radicará una planta la empresa Oil Fox, que ya cuenta con otra en San Nicolás y un contrato de exportación hacia Alemania. Terminal Puerto Rosario apunta a producir 200 mil toneladas y también Cargill, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Dreyfus y Glencore tienen proyectos en carpeta.

Se suman Bionerg (Don Mario), una de las primeras en ingresar al negocio, y los planes de Repsol YPF, nacido en su Centro de Tecnología Aplicada en Ensenada (Buenos Aires).

Oportunidad

La Argentina tiene, en los papeles, todas las fichas para convertirse en un productor de peso. ¿La razón? Es la primera exportadora mundial de aceites de soja y girasol: en 2005, vendió por 2.778 millones de dólares. De las 150 mil toneladas diarias de aceite de soja que produce, exporta el 92 por ciento. Además, se embarcaron porotos de soja por 2.269 millones de dólares y maíz (insumo para producir etanol) por 1.350 millones de dólares.

El mercado mundial de gasoil ronda las 1.100 millones de toneladas. El presidente de la Asociación de Biocombustible e Hidrógeno, Claudio Molina, dice que el país estará en condiciones de exportar, en 2010, dos millones de toneladas de biodiesel y un millón de etanol, sin desatender el mercado interno.

“Hay una gran oportunidad para los países que cuentan con abundancia de aceites vegetales para producir biodiesel y nuestros industriales así lo están viendo. Por ello, en el mismo lugar en el que existe el complejo aceitero más importante es donde, a priori, conviene radicar las plantas para exportar”, indicó.

De todos modos, la ley de biocombustibles (26.093) está enfocada al mercado interno y otorga ventajas a los emprendimientos en zonas más alejadas. Además, las petroleras “cortarán” los combustibles fósiles en sus centros de despacho (en 2010 será obligatorio sustituir el cinco por ciento del gasoil y de la nafta).

“En Córdoba hay aceiteras eficientes que pueden ser proveedoras naturales de las nuevas plantas de biodiesel. Del mismo modo, hay maíz y sorgo abundante para bioetanol. No me caben dudas que más de un emprendimiento que se radique en Córdoba puede ser viable desde el punto de vista económico para atender la demanda de corte obligatorio, y en algún caso, la exportación”, indicó Molina.

De acuerdo a los datos de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara), la provincia es la segunda productora nacional de aceite de soja, con 510.643 toneladas en 2005.