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Foro de Pueblos Originarios en Misiones: los derechos y los hechos

La región

Publicado 9 de septiembre de 2005

La tierra colorada fue el escenario privilegiado del encuentro de venticuatro pueblos originarios argentinos, que están buscando que los reconocimientos legales y constitucionales a sus derechos dejen de ser letra muerta, y se transformen en acciones concretas. Críticas a las ONGs y a las iglesias. Talleres y propuestas para defender la biodiversidad, y promover una realidad genuinamente intercultural.

Posadas (La Vaca.org). “Hoy somos 24 pero quizás pronto seamos 30 los que nos juntemos a resolver una herramienta organizativa que nos represente a todos. Pero no queremos reproducir una organización piramidal. No queremos presidente: queremos horizontalidad”.

Así habló Jorge Nahuel, werken o vocero mapuche, de pie, frente casi 300 mujeres, hombres y niños de pueblos originarios y junto a 24 delegados que fueron elegidos en asamblea.

Así Nahuel dio una pista para comprender el contenido del Foro Nacional “Derecho de los Pueblos Indígenas en la Política Pública”, encuentro de veinticuatro comunidades originarias que se realizó desde el 28 hasta el 31 de agosto en el Complejo La Aventura de Posadas, Misiones.

Uno de los objetivos explícitos del Foro es el reencuentro de las naciones indígenas argentinas “para debatir nuestros anhelos y esperanzas postergadas durante más de 500 años”, y sentar las bases de un país intercultural.

Los pueblos originarios han definido la búsqueda del Foro como “un proyecto que a las cabezas conservadoras y atadas al pasado les cuesta imaginar: reconocer la tremenda riqueza cultural que Argentina alberga. Una diversidad que será base para una Argentina Intercultural de convivencia y justicia. Hasta ahora no ha sido posible por el capricho de sostener la ficción jurídica de una argentina blanca, europea y monocultural soñada y ejecutada por el poder terrateniente del siglo pasado. Hoy ya no se sostiene”.

Letras muertas, o acciones vivas

Todo comenzó el domingo. Tras reencontrarse aquellos pueblos que ya se conocían y luego de que muchos participantes se vieran las caras por primera vez, se trabajó toda la mañana revisando las conclusiones de siete foros anteriores.

Luego, se organizó el encuentro a partir de cuatro comisiones y también cuatro ejes temáticos:

* Interculturalidad.

* Biodiversidad.

* Personalidad jurídica.

* Territorio.

Cada taller se congregó con el objetivo de de transformar los debates en propuestas y acciones materiales, para que los derechos reconocidos en la Constitución y diversos convenios, leyes nacionales e internacionales, “salgan de ser letra muerta y se conviertan en acciones concretas que lleguen a nuestras vidas territorio y cultura” según se leía en uno de los llamados al Foro. Son derechos ya conquistados, pero que no se logran ejercer en la práctica.

Dos de las comisiones trabajaron con el Río Paraná como testigo, y otros dos grupos a la sombra de enormes árboles salvadores –a medias- del calor misionero.

Los wichis amenazados

Como ya sospechaba la comisión organizadora (Comisión de Trabajo de Política Indígena) los debates fueron arduos y extensos –de las 13 hasta cerca de las 21- pero como balance Roberto Aramayo, delegado del Pueblo Diaguita, aseguró que lograron ponerse de acuerdo en las propuestas que luego serían presentadas en el Centro de Convenciones de Posadas.

Una de las comisiones más extensas y debatidas fue la de Personalidad Jurídica, que tuvo una presentación a cargo de Delfín Jerónimo, representante diaguita, y de la mapuche Verónica Huilipán:

“Ya no sólo estamos hablando de la necesidad de la personería jurídica para una comunidad sino, dando un paso más adelante, estamos pidiendo el reconocimiento de la personalidad jurídica como pueblos originarios”, asegura.

Para poner en contexto el tema describe la situación del Pueblo Wichi: “A pesar de tener hoy un marco jurídico muy fuerte de reconocimiento de derechos, en este momento nomás estamos con conflictos muy fuertes, como lo que les está pasando a los hermanos Wichi en Salta que están amenazados por la política del gobierno provincial que pretende realizar un referéndum político para reconocerles o no algo de territorio. Es una locura. No podemos permitir que eso ocurra. Si ocurre en Salta, va a ocurrir después en todo el país porque eso es lo que buscan: generar condiciones políticas y jurídicas para después aplicarlas a todos los pueblos por igual”.

Desde la reforma constitucional en 1994, el artículo 75 de la Constitución Nacional reconoce a los Pueblos Originarios como “Pueblos Preexistentes”, es decir que deberían tener autonomía para tomar decisiones sobre sus propias instituciones. Sin embargo, una vez más, el Estado no aplica las leyes que escribe: “No le proponemos al Estado que reconozca nuestros derechos porque ya lo hizo, ahora le estamos exigiendo que los aplique. Pero como ya pasaron once años y el Estado no pensó en cómo hacer, nosotros como pueblo originario le vamos a decir cómo”. Y la voz de Verónica se detiene para dar paso a los demás.

Piratas No Gubernamentales

Del otro lado del complejo, frente al Paraná y en medio de una horda de mosquitos, transcurren los debates de las comisiones de interculturalidad y biodiversidad. En esta última ejercieron como coordinadoras Clarisa Montenegro del Pueblo Mapuche y Solita Pereyra Atojpa, tinquina del Pueblo Tonocoté.

En la presentación de este eje sobresalieron temas como el rol de las ONG según los Pueblos Originarios: “El obstáculo más grande para la protección de nuestros conocimientos tradicionales –el conjunto de manifestaciones científicas, técnicas, culturales, sociales y espirituales que legaron sus antepasados-, es la falta de conciencia de los propios indígenas que regalan estos conocimientos a los piratas, generalmente camuflados de ONGs (Organizaciones No Gubernamentales). Así como también la carencia de leyes nacionales y provinciales de propiedad intelectual comunitaria de los pueblos originarios”.

Para finalizar la presentación del tema, llaman a “Decir No” a las ONGs que se acercan para pedirles información que luego utilizan con fines comerciales. Por otra parte, uno de los más sugerentes llamamientos del Foro fue tal vez el realizado a las iglesias, “a dejar nuestros espíritus en paz”.

Cerca de este grupo de trabajo se ubicó la comisión de interculturalidad, que tras el debate acordó que que el concepto no solo significa educarse en dos culturas, sino también una nueva forma de organización que estos pueblos le ofrecen al gobierno, para establecer justamente políticas públicas.

Finalmente, el taller de territorio consiguió un consenso absoluto: “Las tierras no son de las comunidades sino de todo el pueblo”, dijo Mirta Colipán, quien propone exigir el reconocimiento colectivo y comunitario para los Pueblos Originarios.

El trabajo siguió hasta entrada la noche pero como los debates resultaron encendidos, nadie quería parar. Sin embargo se llegó a consensos que les permitieron recompensarse con una cena seguida de canciones y anécdotas.

Para la medianoche, en el Complejo Aventura, todos iban hacia sus cabañas, pensando en la puesta en común de las cuatro comisiones. Pero esa sería otra historia.

El cierre

Finalmnete, con algunas promesas y varias propuestas culminó el miércoles 31 el primer Foro Nacional, ahora transformado en el primer Parlamento de los Pueblos Originarios. El acto de cierre se realizó en el Centro de Convenciones de Posadas, donde 24 autoridades originarias leyeron las conclusiones y propuestas que vienen trabajando hace un año y medio para presentarlas al gobierno y a toda la sociedad. El gran ausente de este evento: el Presidente Néstor Kirchner. En su lugar fue el viceministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo quien -alegando problemas personales- se retiró antes de finalizado el acto. Sí tuvo tiempo para escuchar todas las propuestas y comprometerse a llevar adelante las políticas para ponerlas en marcha:

- Yo sé que no hay que prometer, hay que hacer. Y en ese sentido es que no quiero dar un largo discurso”, dijo tras un largo discurso.

Al tiempo de que dos autoridades –una diaguita y otra tonocoté- leyeron las propuestas, los funcionarios iban cambiando la expresión de los rostros de indiferencia a sorpresa y de sorpresa a preocupación.

Algunos consideraron a este Foro de “oficialista”, ya que entre los organizadores locales estuvo el kirchnerista Miky Verón, actual titular de la Dirección de Asuntos Guraníes en Misiones. Aún así, los cerca de 500 representantes originarios que habían llegado de lejanos territorios –algunos contaban que habían caminado 30 kilómetros hasta llegar al colectivo que los llevaría hasta el otro colectivo en el que finalmente arribaron a Misiones- dedicaron la cita a sintetizar las demandas que tenían en común.

Uno de los más repudiados en este Foro fue Jorge Rodríguez, actual presidente del INAI, quien se retiró con la excusa de acompañar al viceministro Daniel Arroyo, pero jamás regresó.

Entre los discursos más aplaudidos estuvo el de Pérez Esquivel, quien trajo los saludos de los Pueblos Originarios de Centroamérica y de Chiapas, instó a “luchar con rebeldía” y pidió permiso para contar un breve relato:

- “Una niña tenía a su mamá en la cárcel y decidió que al ir a verla le llevaría un dibujo. Se puso a dibujar unos pájaros hermosos. Cuando llegó a la prisión, un policía le dijo: usted puede pasar, pero los pájaros no. Acá nadie puede pensar en cosas como esas”.

Para la próxima visita, la pequeña volvió a dibujar para su madre presa: hizo unos árboles grandes, hermosos. Cuando el policía los vio, le dijo: “Los árboles sí pueden pasar”. Cuando su madre vio el dibujo, le preguntó a la niña:

- ¿Qué son esas pelotitas que están en el árbol?

- “Shhhh.... -le contestó la hija- Son los pájaros escondidos detrás de las ramas”.

Con este cuento Pérez Esquivel alentó a los originarios a que “busquen la libertad por todos los lugares escondidos”.

A su turno la Diputada Alicia Castro inició su discurso con una aclaración:

-“No estoy acá por ninguna campaña electoral”, dijo.

Agregó:

-“Leí con la alegría la noticia de que hay una joven abogada kolla que participó en varias cosechas de cebolla para poder comprarse sus libros y pienso darle trabajo en la Cámara de Diputados porque tienen que tener un lugar. Ojalá muy pronto haya un aborigen sentado en la Cámara de Diputados”.

Justamente, el Foro Nacional de Indígenas en la Política Pública apunta a que todos los Ministerios de relevancia para sus pueblos estén conformados por más de un originario. Lo que proponen -por ejemplo- con respecto al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) es que se le otorgue entidad ministerial y que se conforme con un 50 por ciento de participación indígena.

En tanto, el encuentro dejó algunas conclusiones por escrito que las delegaciones se comprometieron a entregar al presidente Néstor Kirchner. Por supuesto, el tema de los territorios está en la lista de prioridades que los representantes se encargaron de sintetizar en esta propuesta:

1. El gobierno debe garantizar a los Pueblos Indígenas su integridad territorial, sancionando a los invasores y abusos de terceros, las presiones políticas, policiales y militares dictando las leyes penales que correspondan y en un proceso de reforma legislativa con la plena y efectiva participación de los Pueblos Indígenas para el cumplimiento efectivo del Convenio 169.

2. Exigir al Estado la caducidad de permisos a terceros –ajenos a las Comunidades y Pueblos Originarios- que se encuentren explotando recursos naturales (territoriales y marítimos) dentro del territorio indígena. Se nos debe reconocer a los Pueblos Originarios la gestión sobre nuestros recursos naturales (control y administración), de acuerdo al art. 75-inc. 17 y al Convenio 169 de la OIT. Recomendación de la Comisión de Biodiversidad: Luchar por todas las vías: legales, judiciales, policiales, de derechos humanos, para la recuperación de los territorios y para el manejo de los recursos.

3. La cuestión de tierras y territorios debe ser de competencia federal en los términos del Convenio 169 de la OIT -Ley 24071-. Esto permite unificar el derecho y el ejercicio del derecho indígena. Elaborar políticas estratégicas con otros sectores.

4. Exigir la no entrega a particulares de los territorios que fueron nuestros y que en el presente el Estado denomina tierras fiscales y que son Territorio Indígena y que se restituyan a las comunidades de nuestros pueblos, en el marco del Convenio 169. Penalizar a los funcionarios que entregan a particulares y a títulos de propiedad privada los territorios que son nuestros.

5. Restitución de tierras subutilizadas de propiedad privada a las Comunidades de los Pueblos Indígenas para nuestra ocupación efectiva de tierras aptas y suficientes para el desarrollo humano.

6. Existe un proyecto de ley que trata de parar los desalojos por el plazo de cinco años. Este proyecto no soluciona la situación en la que se encuentran las comunidades indígenas que ya han sido desalojadas, y tampoco da una solución después de transcurridos los cinco años. La ejecución dependería de la adhesión a la ley por parte de los Gobiernos Provinciales. (Ver el proyecto de ley en el anexo). Exigir al Congreso Nacional el tratamiento de los proyectos de ley de Emergencia y la Propiedad Indígena y ley de Procedimiento de la Propiedad Comunitaria Indígena;

7. Establecer jurídicamente el pre-requisito de LCFP - Libre Consentimiento Fundamentado Previo en todo proyecto que involucre a los Pueblos Originarios y a sus territorios. Tenemos derecho a la Autonomía, a las propias Autoridades y al manejo de nuestros recursos naturales.

8. Recuperación y restitución de lugares sagrados ocupados ancestralmente y de los espacios sagrados de los Pueblos Indígenas y de los enterratorios en donde descansan nuestros ancestros, y restitución a nuestros Pueblos en forma inmediata de esos espacios que hoy están en manos privadas y del estado. Pleno respeto de los sitios sagrados que no han sido tocados.

Otra postura es la siguiente:

9. En el caso de confiscación, ocupación, uso o daño del territorio indígena por terceros, se exige el derecho a la restitución de sus tierras y territorios y no una compensación en pago en efectivo. En los casos de los puntos 11 y 12 hablamos de situaciones de hecho, donde el daño ya ha sido realizado. Creación de un registro de los recursos naturales de Pueblos Indígenas. Prohibir el desarrollo de proyectos mineros y turísticos, suspensión de todos los emprendimientos mineros en cualquier etapa de su desarrollo dentro de los territorios indígenas y áreas de influencia, hasta tanto se reforme el Código Minero incorporado de acuerdo a lo establecido en el Convenio 169 (consentimiento libre, previo e informado). El Estado no debe deslindar su responsabilidad social con las Comunidades Indígenas en ningún caso ni empresa.

10- El Estado debe adoptar en su derecho interno -de conformidad con el artículo 2 de la Convención Americana sobre derechos Humanos- las medidas legislativas, administrativas y de cualquier otro carácter que sean necesarias para crear un mecanismo efectivo de delimitación, demarcación y titulación de las propiedades de los Pueblos Indígenas, acorde con el derecho (Indígena)

11- Los derechos territoriales de autodeterminación de los Pueblos Indígenas se basan en su propio derecho y en las prácticas tradicionales y milenarias, independientemente de que cuenten o no con un título formal de propiedad (derecho de posesión).Establecer un Registro de la Propiedad Comunitaria de los Pueblos Indígenas, con el reconocimiento de la demarcación territorial determinada por los Pueblos Indígenas, facilitando los recursos económicos y técnicos necesarios. El reconocimiento del Estado deberá contemplar sobre nuestro espacio territorial la característica de: inembargable, imprescriptible y no enajenable; exigimos a los estados nacional, provincial y municipal,las garantías para el ejercicio del derecho consuetudinario de los Pueblos Originarios Indígenas en Argentina. Que el Estado reconozca y aplique los tratados y otros acuerdos constructivos (conservados en la memoria colectiva) sobre el reconocimiento de Territorios, entre los Pueblos Indígenas y el Estado.

12- Co-gestionar la formulación y el uso de la Coparticipación en el presupuesto nacional para llevar adelante nuestro propio desarrollo. Esto significa una redistribución del presupuesto del Estado para garantizar el funcionamiento de las instituciones propias de cada uno de los Pueblos Indígenas. En todas las políticas que nos involucran, debemos tener representación y participación indígena, como en el caso de la áreas protegidas, o cuando afecten intereses en nuestro territorio.

13- Paralizar toda decisión de municipalización y/o ampliación de ejido municipal que involucre a las tierras indígenas, inclusive aquéllas en proceso de demarcación y homologación, y establecer procedimientos tendientes a mantener su integridad y autonomía. La formación de municipios en territorios indígenas debilita sus instituciones.

14- Además del manejo propio de los Pueblos Indígenas de nuestros territorios, se propone el co-manejo en territorios compartidos. En los territorios entre comunidades se debe ejercer un derecho colectivo que rija respecto de las normas de biodiversidad. ¿Cuál sería el alcance y como podría funcionar un sistema de co-manejo? Profundizar la propuesta de INTERJURISDICCIÓN como mecanismo de Nueva Relación. En los planes de ETNOTURISMO debemos estar nosotros, para proyectar y desarrollar planes de proyectos turístico.

15- Lograr la libre circulación entre los Pueblos Indígenas separados por fronteras estatales, creando un sistema AVALADO por los Pueblos Indígenas de los estados que ocupen. Cada Pueblo definirá el mecanismo de control para el ejercicio de ese derecho.

16-Incorporar la propiedad comunitaria establecida en la Constitución Nacional como un nuevo derecho real en el Código Civil (art. 75 inc-17 CN). Esto otorgaría la seguridad jurídica necesaria para el resguardo de los intereses de las comunidades indígenas. El concepto de propiedad comunitaria y su promulgación como derecho real autónomo resulta vital, porque las formas de propiedad reguladas en el Código Civil (de tradición romana) son inadecuadas para el reconocimiento de la posesión y propiedad de tierras ancestrales. Su aplicación tiene como consecuencia que los indígenas pierden la mayoría de las demandas presentadas para reivindicar el territorio.

17. Acciones:

- Formar a los referentes indígenas sobre la cuestión del territorio en instrumentos tales como escrituras, planos de mensura y todo lo que sea necesario para el ejercicio de los derechos de acceso al mismo.

- Conformar un equipo técnico para la elaboración de la propuesta legislativa con coordinación indígena

- Promover la especialización (tanto en el Poder Judicial como en los Pueblos Indígenas) en temas administrativos y legislativos vinculados a: territorios, usos del espacio/tierras.

- Que el Estado respete la formación de INDÍGENAS REPRESENTANTES LEGÍTIMOS DE SUS PUEBLOS (Autoridades Originarias) –fortalecidos desde la propia cosmovisión y propias normas- sobre las cuestiones de Territorio, Cultura, Medioambiente, Espiritualidad, Pensamiento, retomando nuestra normativa ancestral, rescatando lo que es nuestro. Que tengamos un sentimiento profundo entre nosotros. No dejarnos separar, ni presionar: seguir luchando. Existen diferencias, pero debemos resolverlas, no pelearnos.

18. Incorporación de la Personería Jurídica indígena como agregada al art. 33 del Código Civil, ya que está relacionada con nuestros territorios. Reclamamos, tal cual lo establece el Convenio 169, la reivindicación de los territorios ancestrales, que ocupábamos a la época de la conquista o colonización y la frontera como ficción jurídica, ya que sostenemos las identidades territoriales. Que nuestra posesión llegue hasta donde llegaba nuestro territorio. Plantear que como PUEBLOS ORIGINARIOS, con plena identidad, no somos reivindicativos, sino que exigimos el reconocimiento.