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Misiones: 44 muertos por accidentes de tránsito y 103 ingresos por esa causa al hospital Madariaga, sólo en los tres primeros meses del año

Nacionales

Publicado 21 de octubre de 2005

Los jóvenes y los niños son las víctimas fatales más frecuentes. La recuperación de los accidentados demanda sumas millonarias. La Argentina lidera la cantidad de muertes por accidentes de tránsito. Misiones es la quinta provincia -de mayor a menor- en cantidad de este tipo de accidentes.

Posadas (Nanny Kozaczek, Línea Capital). Alrededor del 30 por ciento de las personas que sufren accidentes de tránsito en las calles, avenidas y rutas misioneras muere en el mismo lugar de la tragedia. Otro 30 por ciento sufren politraumatismos graves y los restantes, traumas leves.

De las víctimas que son atendidas en el Hospital Ramón Madariaga, un número importante queda con algún tipo de discapacidad física o psicológica que le impide desarrollar una actividad laboral normal.

Los accidentes de tránsito afectan con mayor dureza a los niños y ancianos por tener una reacción más lenta frente al suceso, con lo cual no alcanzan a protegerse mejor en el embate. Sin embargo, quienes más frecuentemente sufren accidentes, en un gran porcentaje con resultados fatales, son los jóvenes de entre 18 y 35 años.

Según un análisis estadístico que se realizó en el Hospital Madariaga, de Posadas, en el primer trimestre de 2005 ingresaron al Servicio de Emergencias de ese centro de salud 103 personas que sufrieron accidentes de tránsito en distintos puntos de la provincia.

En el mismo periodo se registraron 44 muertes en el lugar de la colisión. Con esos datos, Misiones es la quinta provincia -en una escala de mayor a menor- en el número de accidentes de tránsito.

Pero las cifras van en aumento. En el primer trimestre de 2004 murieron en calles y rutas misioneras 33 personas, diez menos que en igual periodo de este año.

Los datos del Instituto de Seguridad y Educación Vial (Isev), muestran que en la Argentina, en 2004, la mitad de los que murieron tenían hasta 30 años. Un 22 por ciento, de 31 a 45 años; un 20 por ciento, entre 45 y 60, y un 12 por ciento fueron personas de más de 60 años.

Inconciencia

El director de Tránsito de la Policía de Misiones, Héctor Barboza, dijo a Línea Capital que ese organismo, junto con los municipios y la Dirección de Vialidad de la Provincia, interviene en la fiscalización y ordenamiento del tránsito, pero advirtió que “todos los trabajos que realizamos no alcanzan, como tampoco sirve que sólo las instituciones se ocupen y sean responsables de un problema que es de todos” y destacó que “falta concientización y mayor preparación en todos los involucrados”.

Misiones adhirió a la Ley Nacional de Tránsito 24449, de 1995, a través de la Ley provincial 3211, pero su aplicación todavía es deficiente.

Ruta de la muerte

Sobre la ruta nacional 12 es donde se registra mayor cantidad de accidentes graves en Misiones. Las zonas neurálgicas son el tramo entre la avenida Uruguay y la Garita del kilómetro once, el cruce de la localidad de Santa Ana, Garupá y, como el más riesgoso, el tramo frente al Campus Universitario.

Factores

El alcoholismo es la causa que más accidentes provoca, pero también son frecuentes los casos por conducir a alta velocidad, habiendo consumido tranquilizantes y fallas mecánicas del vehículo, además de los factores climáticos.

Los ciclistas, motociclistas y peatones pueden ser factores de entorpecimiento del normal tránsito si no respetan las normas, como ocurre habitualmente en las zonas señaladas.

El sólo hecho de no usar cascos cuando se conducen motocicletas, provoca muertes evitables. “A veces el accidente no es grave, pero como no llevaban cascos mueren por desprendimiento de masa encefálica”, comentó Barboza.

Trastornos

Las secuelas más frecuentes de un accidente de tránsito son los politraumatismos graves de tipo neurológico, entre los que se cuentan cuadros convulsivos, estado nervioso y parálisis. Desde el punto de vista traumatológico, muchas veces se deben amputar algunos miembros, además del compromiso clínico de otros órganos.

Psicológicamente el paciente presenta trastornos nerviosos, con cuadros severos de irritabilidad, incluso se producen casos de autismo y episodios frecuentes de alteración del sueño, con temores y obsesiones.

El director del hospital Madariaga, Carlos Albornoz, explicó que estas patologías se conocen como la “enfermedad de accidente”, como lo denomina el Consejo federal de Educación Vial.

Para evitarlas, reflexionó que la problemática se debe contextualizar en todo el territorio provincial, incrementando los controles al máximo y aplicando sanciones severas, sobre todo a quienes conducen alcoholizados.

Costos por asistencia

Del total de las víctimas de accidentes, un 30 por ciento sufre traumatismos leves que requieren tratamiento ambulatorio, con asistencia a los consultorios. Esos pacientes requieren traslados, radiografías, medicamentos e interconsulta y le cuestan al Estado alrededor de 350 pesos.

Pero si el paciente llega al hospital con un traumatismo grave, o politraumatismo grave, la situación es completamente diferente. En estos casos hay que operarlo, compensarlo, estabilizarlo y termina en terapia intensiva.

Según Albornóz, estos pacientes son los que quedan con secuelas por traumatismo de cráneo o por politraumatismo, y su rehabilitación puede llegar a demandar la suma de entre 40 a 45 mil pesos.

Pero, pesos más, pesos menos, lo cierto es que las secuelas son para toda la vida.

En el hospital

El personal disponible en el hospital Madariaga para la atención de estos los accidentados es multidisciplinario y son varias las áreas involucradas.

Desde el lugar de la tragedia el paciente es trasladado en ambulancia con equipos de emergencia. El personal de la guardia del hospital es el que realiza los primeros auxilios. De los resultados obtenidos en primera esa atención, el accidentado es derivado a la sala de cirugía donde le atenderá el médico cirujano, el anestesista y los enfermeros.

En la mayoría de los casos deben ser atendidos por los traumatólogos, clínicos, profesionales de terapia intensiva, área donde el paciente, dependiendo de la gravedad de su estado, podría llevar semanas internado.

Con el alta del enfermo comienza la etapa de rehabilitación donde los kinesiólogos intentan recuperarlos y la evolución depende de la gravedad de las lesiones.

Si la persona accidentada es una mujer embarazada la presencia del obstetra y el ginecólogo es fundamental, para conocer el estado del bebé y de la madre y asistirlos en consecuencia.

Testimonio de la familia Grégori Lukoski

“El choque fue de frente y en ese momento cambió nuestras vida”, contó Juana Lukoski a Línea Capital.

Era un domingo, el 17 de abril, a las 10, cuando a Raúl Gregori se le vino de frente un vehículo que entraba a la ruta Nacional 12 a contramano. Después no recordó más nada.

Se despertó en medio de la noche y se encontró con sus cinco hijos y con Juana, su mujer, llenos de sangre e inconcientes.

A partir de allí la vida de la familia cambió. Juana hace seis meses que está en rehabilitación y le faltan seis más. Ya no volverá a realizar las mismas actividades de antes. Se le partió literalmente la columna, tuvieron que colocarle una prótesis.

“Una de mis hijas estuvo en coma, a la otra tienen que hacerle una cirugía estética en el rostro, todavía hoy los médicos le sacan astillas de vidrios de la cara y la cabeza. Los otros chicos en menor grado también fueron afectados y a Raúl se le rompió la mandíbula, se le fisuró una vértebra lumbar, se le rompieron los dientes y todavía tiene secuelas”, detalló Lukoski.

La familia había ido a pasar el fin de semana con sus parientes en la localidad de Gobernador Roca. En plena ruta 12, a la altura de Candelaria, otro vehículo los atropelló de frente y su conductor también sufrió fracturas pero el acompañante murió en el acto. “Los dos estaban alcoholizados”, contó Lukoski. Para la mujer “es un milagro habernos salvado”.

Accidentes de tránsito en Argentina

La Argentina está en el primer puesto de un triste ranking mundial: el que clasifica a los países con la mayor tasa de mortalidad en accidentes de tránsito, por cada 100 mil habitantes. Según un informe del Instituto de Seguridad y Educación Vial (Isev), el año pasado se produjeron 12.260 accidentes graves, de los que resultaron 10.829 muertes. Eso, en promedio, representa 30 personas fallecidas por día.

Para el primer cuatrimestre de 2005, la entidad ya contabilizó 3.933 muertes en 4.566 accidentes graves en la Argentina. Los datos dan cuenta de que la mayor cantidad de siniestros graves ocurre los domingos a la madrugada, entre la 0 y las 6.

Para obtener estos datos, el Isev cruza la información de las policías provinciales y la Federal, del Ministerio de Salud de la Nación y de la Superintendencia de Seguros.

Los datos de ese estudio también arrojan el impacto económico que sufre el país con los accidentes de tránsito, directa e indirectamente. "El costo inmediato directo es de 470 millones de dólares, sin contar indemnizaciones, rehabilitaciones y pérdidas de producción; en este caso, la suma asciende a 4.700 millones de dólares, lo que ronda el 5 por ciento del PBI de nuestro país", enfatizó Bertotti.

En todo el mundo

La Organización Mundial de la Salud, el 7 de abril de 2004, conmemoró el aniversario de su creación y declaró a ése como el "Año de la Seguridad Vial", por considerar que los accidentes de tránsito son una pandemia que cada año acaba con la vida de más de un millón de personas y que actualmente, es la décima causa de muerte en todo el mundo y se proyecta, si no se toman medidas al respecto, como la tercera causa de mortalidad mundial para el año 2020.

FUENTES: ISEV, Dirección de Tránsito de la Provincia de Misiones, diario La Nación, Hospital Madariaga, Registro Nacional de Antecedentes de Tránsito. Ley Nacional: 24449 y ley provincial 3.211.