Sociedad
Publicado 3 de marzo
Al menos insólito –rozando lo homofóbico- resultó el reclamo de un automovilista que no quiere que su coche se identifique con una matrícula con las letras G-A-Y. Pidió -en Tucumán- que se la cambien, por las bromas y la pérdida de valor de reventa de su coche, dijo.
San Miguel de Tucumán (AG Magazine). Según informó el diario La Gaceta de Tucumán, un hombre presentó ante la Dirección Nacional de Registro del Automotor, una carta documento en la que exigía que se le asignara otra codificación a su vehículo porque la que tenía formaba la palabra GAY.
El reclamante dijo ser víctima de burlas y asegura que esa codificación le genera una potencial disminución del valor de mercado del automotor. Pero la respuesta por parte de esta repartición fue negativa y considera que estos fundamentos son valoraciones subjetivas que no pueden justificar un cambio de identificación.
«No se trata de palabras, sino de dominios que deben leerse letra por letra, más allá de los ejemplos subjetivos», explicó Martín Penella, abogado encargado del área normativa de la repartición.
Según informa el mismo diario hay quienes también tomaron la designación de las matrículas "con buen humor", como el caso de un empresario que recibió "sin problemas" la noticia de que la palabra GAY identificaría a los tres nuevos vehículos que había comprado su empresa. El periódico rescata las palabras del flamante propietario quien aseguró: «Hubo obreros que hicieron comentarios, pero la patente no tiene nada que ver con la vida o la personalidad del dueño del auto ni de quien lo usa». ¿Hacía falta aclararlo?
Cabe destacar que este no es el primer reclamo por la asignación de letras en las "patentes". Ya se recibieron quejas por dominios ANO, FEO, SEX, GIL (tonto), y ahora GAY.
Sin embargo, aun muchos no se no se dieron cuenta que la CHA (Comunidad Homosexual Argentina) está presente en sus patentes. Otros tantos tampoco se quejaron de que VOX (Asociación Civil LGBT de la provincia de Santa Fe) figurara en sus dominios.
Dada la irracionalidad de algunos propietarios de vehículos cabe preguntarse: ¿se habrá quejado algún radical por la designación de EVA en su patente? Ni hablar de un peronista al que le hayan asignado una matrícula UCR (Unión Cívica Radical).
Aunque para algunos sea incómodo circular por la calle en un vehículo con un cartel con la leyenda GAY, GIL o FEO, la ley argentina así lo dispone y nada puede hacerse para evitarlo.
Desde el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) aseguraron que no recibieron denuncias por patentes ofensivas.
Rosa Graciela Cárdenas, delegada en Tucumán del INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo), señaló al mismo periódico que «es importante trabajar sobre el prejuicio de las personas que se sienten agraviadas por este tipo de patentes (…) Yo les hablaría a esas personas de los prejuicios, porque me parece que hay cosas más preocupantes. Con respecto a una patente que diga GAY, creo que el tema va más por el prejuicio de que es malo ser tal cosa», opinó.
En Argentina, la nueva codificación para las matrículas de automóviles se implementó hace trece años y se compone de tres letras y tres números. En aquel momento los autos nuevos comenzaron a matricularse desde la A y los usados se rematricularon desde la R. Actualmente el sistema de asignación de dominios de automotores se halla en la letra G. ¿Qué ocurrirá cuando llegue el turno de la K con el poseedor de la patente KKK 666?