Cultura
Publicado 18 de abril
La fotógrafa expone sus obras de "Antológica 1960-2005" en el Museo Juan Yaparí, de Posadas. Allí se puede disfrutar de trabajos realizados en 1976 con enfermos mentales; los funerales de Eva Duarte y Juan domingo Perón; imágenes del regreso de Perón en Ezeiza; Pablo Neruda en Isla Negra en Chile.
Posadas (Línea Capital) La exposición fotográfica Sara Facio Antológica 1960-2005 prestigia al Museo Provincial de Bellas Artes Juan Yaparí. La muestra -en la que se pasa revista a más de cien trabajos de la artista entre 1960 y 2005- contiene gran parte de la obra de esta institución de la fotografía de 76 años, quien logró capturar con su cámara y su talento a figuras como Julio Cortázar, Juan Carlos Onetti, Alejandra Pizarnik, Gabriel García Márquez, Victoria Ocampo, María Elena Walsh, Jeanne Moreau, Federico Leloir, Astor Piazzolla y Roberto Goyeneche, entre tantos otros.
En la muestra, organizada por la Fundación Osde y la Subsecretaría de Cultura de la provincia, que estará abierta hasta el 6 de mayo en el Museo Yaparí, Sara Facio incluye trabajos realizados en 1976 con enfermos mentales; los funerales de Eva Duarte y Juan domingo Perón; imágenes del regreso de Perón en Ezeiza; Pablo Neruda en Isla Negra en Chile, fotos que “hablan”, perderse de ver y sentir esta exposición es imperdonable.
En una entrevista realizada hace unos días en el Diario Clarín, Sara Facio recordó ser hacedora de una reivindicación a favor de sus colegas y de ella misma "una de mis mayores luchas fue que figurara el nombre de los fotógrafos en las notas. Dejé de trabajar en algunos medios por eso". Con esta postura y la inobjetable calidad de sus obras, Facio hizo un balance de una trayectoria que empezó cuando la artista, nacida en San Isidro, decidó despegarse de sus primeros sueños de ser pintora para dedicarse a la fotografía. "En 1955, en un viaje a Alemania, y luego con mi maestra Annemarie Heinrich, me di cuenta de que se podía hacer una cosa creativa con la fotografía. Preferí estar en la calle, ver, contactarme con la vida que pasar todo el día encerrada en mi estudio".
Contó que lo que más le gustaba fotografiar era el elemento humano. “Primero, desconocidos y anónimos, después empecé a interesarme por la gente que admiraba. Era una gran lectora y empecé a hacerles fotos a los escritores. Así hice la foto de Cortázar con el cigarrillo en la boca, mirando al frente. Hacía muchos años que Cortázar faltaba de la Argentina. De pronto lo encontré en París y hubo una comunicación inmediata. Otra amistad fuerte fue con Pablo Neruda, a la semana de parar en un hotelucho que estaba a una cuadra de su casa, me invitó a hospedarme con él y su familia”, reveló.
Para Facio, una buena fotografía periodística tiene que transmitir un hecho y no necesita epí¬grafe. “Si te la tienen que explicar, pierde. El reportero gráfico debe tener visión, intuir lo que va a pasar. Si saca a alguno que está apuntando con un rifle, después de que tiró la bala no sirve. A mí me gusta la foto instantánea total”, señaló Facio que ahora sólo cumple tareas de editora porque hace dos años dejó la fotografía a raíz de una caí¬da que le produjo heridas en las manos. "Lo tomé como un aviso de que parara, así¬ que ahora le saco fotos a mi gata. Igual sigo inmersa en la fotografía con la editorial. Pero para trabajar deberí¬a estudiar, y hoy tendrí¬a que hacer fotografía digital que copó todo, incluso la parte filosófica. Se decía que la fotografía era la verdad. Ahora puedo sacarte una foto a vos y al lado poner a Bill Clinton. Con el photoshop nunca más vas a ver las caras reales de las personas, ni los cuerpos, ni los paisajes”, lamentó.
Sara Facio nació en San Isidro, Buenos Aires, en 1932, y se graduó en la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1953. Se inició en la fotografí¬a en 1957. Fue asistente de Annemarie Heinrich. En 1973 fundó, con María Cristina Orive, La Azotea Editorial Fotográfica, que todavía hoy dirige. En 1978 creó el Consejo Argentino de Fotografía. En 1985 creó y dirigió hasta 1998 la Fotogalería del Teatro General San Martín de Buenos Aires. Es curadora del patrimonio de fotografía del Museo Nacional de Bellas Artes, cuya colección formó y presentó al público en 1998.