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de agosto de 2010
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La cifra de muertos aumenta y L'Aquila no deja de temblar

Internacionales

Publicado 9 de abril

El sismo en Los Abruzos dejaba anoche un saldo luctuoso mayor: 272 víctimas fatales. Cien heridos siguen graves

ROMA. El número de muertos por el sismo en Italia ascendió ayer a 272, según el último balance divulgado por los carabineros de L’Aquila, la ciudad devastada por el violento movimiento telúrico.

La cifra de víctimas mortales fue aumentando durante toda la jornada y en pocos minutos pasó de 263 a 272, mientras las esperanzas de rescatar sobrevivientes se esfuman con el pasar de las horas. Quedan pocos cuerpos por identificar. Más de 100 heridos graves se encuentran hospitalizados.

En total, el sismo dejó 28 mil damnificados, precisó el jefe de gobierno Silvio Berlusconi, quien visitó por tercer día la región (centro a cien kilómetros de Roma) llamando la atención al portar un casco de bombero (foto despiece).

Los anunciados funerales de Estado se celebrarán mañana en L’Aquila en el curso de una ceremonia presidida por el Secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, número dos del Vaticano.

Se confirmó que 17.700 personas que perdieron sus hogares por el sismo hallaron refugio en los campamentos montados. Otras diez mil personas estaban alojadas en hoteles a lo largo de la costa.

Como los saqueos en la zona afectada van en aumento, el gobierno aumentará los castigos por ese delito. Berlusconi lo aseguró aunque los detalles no fueron ultimados, pero sí insistió que “las nuevas penas serán muy severas”.

Mientras los grupos de rescate continúan la búsqueda de sobrevivientes entre las ruinas, las personas que perdieron sus casas salieron de las carpas luego de pasar una segunda noche en el frío de las montañas de la región.

“Dormí muy mal los temblores secundarios”, dijo Daniela Nunut en uno de los campamentos instalados en L'Aquila. La mujer, de 46 años y oriunda de Rumania, indicó que junto con su pareja permanecerá en el campamento “por ahora, porque aquí ya no tenemos futuro, lo perdimos todo”.

El sismo con una magnitud de 6,3 grados sacudió la madrugada del lunes L’Aquila y otras 28 localidades, derribó edificios y convirtió cuadras enteras en pilas de escombros y polvo.

El Papa ensalzó ayer las operaciones de socorro y anunció: “Pienso visitarlos lo antes posible”, a los habitantes de la región. Según la Santa Sede, el viaje sería el lunes tras el Domingo de Resurrección, ya que no desea interferir con las labores de rescate.

Desde el sismo del lunes se sucedieron 430 remezones, algunos de ellos fuertes, informó el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología, en Roma.

Esperanzas

Ayer, los equipos de rescate continuaron la búsqueda con esperanzas de encontrar víctimas vivas. El ministro del Interior Roberto Maroni dijo que esas operaciones continuarán hasta el domingo, más allá del plazo señalado originalmente.

“Todo depende de las condiciones, si la persona bajo los escombros dispone de aire o agua”, declaró Cristian Martínez, de la organización española de rescate Unidad Canina.

Martínez explicó que sus perros, que participan en labores de rescate en todo el mundo tras la ocurrencia de catástrofes naturales, “ladrarán si localizan una persona con vida y comenzarían a escarbar si olfatean un cadáver”.

Hasta hora, los perros no localizaron sobrevivientes entre los escombros. “Sin embargo, no se abandona la esperanza”, dijo Martínez, y agregó que en una ocasión sus perros encontraron a una persona tras once días de ocurrir un sismo en Pakistán.

El martes, los equipos de rescate extrajeron con vida a una joven, 42 horas después que el sismo principal sacudiera la zona montañosa. Eleonora Calesini, una estudiante de 20 años, fue encontrada viva entre los escombros de un edificio de cinco plantas, en el centro de L'Aquila.

Las autoridades dijeron que quince mil edificios resultaron dañados o destruidos en 28 ciudades, aldeas y pueblos situados en torno a L’Aquila, ciudad de 70 mil habitantes y capital regional de Los Abruzos.

Equipos de especialistas comenzaron a inspeccionar ayer algunos edificios que siguen en pie, entre ellos una iglesia del siglo XVIII en el centro de L’Aquila (foto).

Además, otros equipos inspeccionaron los daños estructurales de algunas viviendas para determinar si los residentes pueden volver.

Dos abuelas antisísmicas

Dos ancianas fueron protagonistas de exitosos rescates que llevaron esperanza a los socorristas. Una de ellas es María D’Antuono, de 98 años, quien fue encontrada viva el martes después de 30 horas en Tempera, provincia de L’Aquila.La nonagenaria fue hallada en buen estado, en su cama, donde había quedado atrapada y rodeada por escombros. “¿Cómo pasó las 30 largas horas?”, le preguntaron los socorristas. “Tejiendo a crochet”, respondió la mujer. Antes de ser trasladada a un campamento para damnificados, María pidió, coqueta, que la dejaran peinarse. “¡Dejen peinarme primero!”, dijo tras saborear galletitas.La misma edad tiene Inés D’Alessandro, quien en su larga vida sobrevivió a dos terremotos y un derrumbe. La anciana relató que de niña se salvó del terremoto de 1915, en Marsica, y luego, en 1918, vio morir a dos hermanitas por el derrumbe de la casa familiar. La casa, recordó, fue declarada habitable demasiado rápido por los técnicos que la revisaron tras el terremoto de 1915. Al ser llevada al centro para damnificados, la abuela, que aún se mantiene fuerte, invitó a todos “a actuar rápido para ayudar a los que están sufriendo”.