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Víbora en Acceso Oeste

La capital

Publicado 12 de octubre de 2011

Posadas (AH) Vecinos que caminaban por el nuevo puente del Acceso Oeste de Posadas, encontraron una víbora de 4 metros a escasos metros del viaducto. El ofidio reptaba cerca del puente recientemente estrenado que une a la avenida Chacabuco con el acceso, y la mataron.

El sábado pasado había sido hallada una boa Curiyú (Eunectes notaeus) de 4 metros de largo y 50 cm. de diámetro en el barrio de Villa Cabello, cuando se buscaba al animal responsable de la muerte de perros en la zona. Se pensaba que era un yacaré, pero resultó ser esta víbora constrictora, que sería la aniquilada ayer.

Después de lanzar varios objetos contra el reptil, fundamentalmente piedras, los vecinos consiguieron aniquilar a la serpiente. “Nos intentaba atacar y no podíamos acercarnos”, aseguró uno de los testigos presenciales en la tarde-noche de ayer.

En la zona se están realizando obras para ampliar la costanera de la ciudad capital, y producto de las obras, los animales salvajes han visto reducido su hábitat, trasladándose a zonas urbanizadas con las consecuencias descriptas.

En este sentido, recientemente el responsable del serpentario del Instituto Montoya, Amado Martínez se había llegado hasta el puente mencionado y se encontró con la gigantesca serpiente “Por lo que pude ver se trata de una Curiyú de más de cuatro metros y tendría unos 50 centímetros de ancho y puede ser que sea el animal que andaba comiendo perros haces unos meses y ahora se volvió a despertar después de invernar”

“Es la primera vez que veo una Curiyú tan grande, creo que puede ser una hembra preñada por el grosor que tiene y tendría huevos que quiere dejar en un lugar seguro y este pastizal es ideal. El calor hace que aparezcan estos animales, se alimentan de nutrias, carpinchos, garzas, peces o perros si no hay nada para comer en el agua, por eso creo que puede ser el animal que los pescadores denunciaron hace unos meses en la zona de la avenida Centenario”, había relatado Martínez.

Cabe destacar que Martínez ya había indicado que el animal se instaló en el arroyo por la suba de la cota del río Paraná y el movimiento de suelo que se viene realizando por el Tratamiento Costero. “Por el tamaño es un animal con varios años y seguramente vivía en alguna de las islas que desaparecieron cuando subió el río Paraná” había explicado el especialista. La subida del río responde a la ampliación de la cota originada por la represa de Yacyretá.

Según el especialista el reptil había estado invernando y “ahora tiene hambre por eso se anda moviendo por la zona” y por eso alertó ante la posibilidad de que se pueda engullir a un niño pequeño. “Así que les pido a los padres que vienen al acceso Oeste máxima precaución y si ven algo que alerten a Ecología”, había sostenido.

Y finalmente, Martínez había vaticinado que “los pescadores la van a terminar matando porque ella se tiene que alimentar y si no encuentra nada para comer va a atacar a los perros que siempre andan con los pescadores, por eso es fundamental atraparla y poder colocarle un GPS para seguir estudiándola.” El Ministerio de Ecología no pudo tomar cartas en el asunto y el animal sufrió las consecuencias.